Yo puedo sanar

El científico Bruce Lipton es un biológo celular, conocido por su creencia de que los genes y el ADN pueden ser manipulados por las creencias de una persona.

Leí un artículo donde reclama una nueva medicina, la que tenga en cuenta la energía por su capacidad para curar. En los años 60, Lipton hizo un experimento que cambió la idea que tenía del mundo. La primera pregunta fue ¿qué controla el destino de las células? donde respondió que todas las células son idénticas, lo único que las cambia es el entorno.

Si se cogen células sanas y se colocan en un entorno nocivo, la células enferman y mueren. Si las colocas en un entorno sano y saludable y las células sanan.

Entonces, ¿Cuál es el entorno de la célula que hay que cuidar? Dentro de cada uno hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa. Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno.

Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno.

En un entorno sano, ¿nos curamos automáticamente? ¿Así de fácil? No, no es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar.

La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo.

Lipton habla de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas. La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento.

Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas, cuando estás enfermo, te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario.

Mantiene que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan.

Si todo es energía, ¿los pensamientos también? ¿Cómo influyen en nuestra salud? La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. La medicina sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer. Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas.

El poder está en tu mente y en lo que creas, así que practica la consciencia y la meditación da las Gracias cada día por estar vivo y tus células lo agradecerán

Estrés y sobrepeso

Seguro que ha oído hablar de este tema. Incluso, si eres una persona que ha sufrido de sobrepeso durante gran parte de su vida, has vivido algún momento donde hayas querido bajar de peso con una dieta que te generaba angustia, el privarte de alimentos, la sensación de hambre  todo el rato y el ver que la balanza no se movía te generaba aún más estrés, que terminabas desistiendo y abandonando todo.

Es posible que el estrés por sí solo pueda conducir a una subida de peso, debido a una elevada secreción de cortisol. El cortisol es una hormona que secretan las glándulas suprarrenales para hacer frente al peligro, real o imaginario. Esta hormona participa en numerosas funciones en nuestro organismo: estimula el apetito, sobre todo de alimentos dulces y grasos, altos en calorías, cuya consecuencia es una mayor acumulación de grasa abdominal.

Se ha estudiado que en altas dosis de cortisol en sangre, nuestro hipotálamo envía una señal al hígado, para poner en marcha glucosa, como combustible rápido y así poder correr muy rápido del peligro que nos asecha. Como te dije, este peligro puede ser real, que debamos de correr para huir de un ladrón que nos quiere robar, por ejemplo o imaginario, pensar cada día que cuando salga del trabajo un ladrón me va robar. Si la amenaza es esta ultima, la glucosa quedará circulando en sangre y será transformada, como te explique antes, en grasa abdominal.

Podríamos resumirlo así:

HAGO LA DIETA DE TURNO====EL PRIVARME DE ALIMENTOS ME PRODUCE ESTRÉS====LIBERO CORTISOL====ACUMULO GRASA, MÁS PESO====VUELVO HACER DIETA====ME ESTRESA PENSAR QUE NO VOY A BAJAR DE PESO====LIBERO CORTISOL====ACUMULO GRASA, MAS PESO====ME FRUSTRO, ESTRÉS====LIBERO CORTISOL====MAS GRASA====VUELVO A LA DIETA

Entonces, ¿Qué hago para bajar mi nivel de estrés y así poder bajar de peso?

Bueno, parece que en definitiva, hay que dejar las dietas, porque es claro que no te han ayudado hasta el momento, ni a ti, ni a nadie. El aprender a comer de forma saludable y sobre todo consciente, te ayudará a poder elegir desde la libertad ¿Qué es lo que quieres? Cuando te involucras en la decisión de los que quieres comer, empiezas a tomar el control tú y eso hace que baje la ansiedad. No obstante, es muy importante que empieces por bajar tu estrés, para que puedas disfrutar del proceso. Existen varias formas de recuperar la calma y bajar el estrés.

Yo te hablaré de solo dos de ellas. La más sencilla es el ejercicio físico, cuando hacemos cualquier tipo de ejercicio, movilizamos el cortisol de la sangre para que el hígado lo pueda eliminar. Mi recomendación es muy sencilla: ¡Camina!. Habrás leído o escuchado que es bueno hacer ejercicio intenso, como elíptica o correr, combinado con algún ejercicio funcional como el pilates o yoga y por ultimo, algo de pesas para completar.

La experiencia me dice que es mucho más sencillo que todo esto. Los últimos estudios en neurociencia mantienen que necesitas solo 20 minutos andando de forma rápida para mover el cortisol y otras hormonas del estrés de la sangre,  para activar el sistema parasimpatico (el de la calma) y así bajar el nivel de estrés. Así que mi recomendación es sencilla, camina lo máximo que puedas al día, comienza con pocos minutos y luego intenta llegar a una hora, 3 o 4 veces por semana.

Todo lo que hagas extra de ejercicio, contribuirá a tu salud, eso no lo dudes.

Mi otra recomendación es la meditación. Parece que al decir esto la gente se asusta, parece que es algo solo para algunos pocos y la verdad es que todos y cada uno de nosotros puede meditar.

Te recomiendo que empieces respirando, si, ser consciente de tu respiración un par de veces al día. Con 5 minutos cada vez es suficiente. Hay una técnica sencilla y que solo te ocupara unos 3 minutos hacerla, lo puedes hacer varias veces al día. Se llama STOP:

S: stop, me detengo.

T: take a breath, tomo aire y respiro.

O: observe: observo mi cuerpo, pensamientos, emociones.

P: proceed: prosigo con lo que estaba y continúo desde la consciencia.

Los expertos recomiendan que en periodos donde tengas mucho estrés, te pongas alguna alarma en el móvil cada dos horas y lo practiques y luego al final del día, puedas observar con consciencia, si ha cambiado algo.

Coméntame que te ha parecido el artículo ¿Te ha ayudado?

 

 

El cáncer no solo tiene que ver con lo que comemos

Es posible que este título te llame mucho la atención, sobre todo tomando en cuenta que quien te escribe este artículo es una coach nutricional.

Las enfermedades oncológicas poseen una composición bastante variada: la genética, la alimentación y estrés son factores fundamentales. Pero parece que se ha puesto la atención en estás dos primeras y se ha dejado un poco de lado, esta ultima.

La verdad es que no está muy bien claro el proceso, pero los científicos, cada vez más intuyen que las emociones y el estrés tienen una influencia muy alta en el desarrollo del cáncer.

David Batty, un epidemiológico que realizó un trabajo en diferentes universidades: University College de Londres, Universidad de Edimburgo y de Sídney, donde se analizaron diferentes investigaciones durante 12 años, en más de 160.000 personas. En este estudio, aproximadamente unas 4300 fallecieron de cáncer.

Los resultados arrojaron que las personas con depresión y ansiedad poseían una incidencia del 80% de cáncer de colon y dos veces más de páncreas y esófago, no olvidemos que las personas depresivas son más propensas al consumo de tabaco, alcohol y a la obesidad.

Así que la conclusión es que el cáncer también está relacionado con el incorrecto manejo de las emociones.

Gestiona bien tus emociones:

Autoconocimiento: aprende a conocerte. Explora tus emociones: observa como te sientes, lee y si lo ves necesario acude a un profesional.

Asertividad: no intentes caerle bien a todo el mundo, a ti hay personas que tampoco te caen bien. Di lo que piensas sin herir y actúa coherentemente con lo que sientes.

Aprende a decir que no: porque no aceptes hacer cosas, ir a sitios o asumir trabajos, tus amigos no dejarán de quererte y si no te entienden, entonces no son tus amigos.

Aléjate de la gente tóxica: aprende a identificar a la gente tóxica, esa que te hace sentir pequeña o pequeño y aléjate de ella.

Obsérvate: en la vida hay momentos tristes, o de enfado donde el estrés, la ansiedad o incluso la frustración, nos invade. Esto es normal, la vida no es plana, el problema esta si estas emociones se cronifican, alterando nuestro estado de ánimo. Si eso pasa, pide ayuda.

Medita: numeros estudios demuestran científicamente los grandes beneficios de la meditación. Leer más aquí

Para hacer bien la digestión, bebe agua en ayunas

Nuestro sistema digestivo es tan complejo, que no basta solamente poner la mirada en si un alimento es bueno o malo, o si están hechos de una forma sencilla a la plancha o al vapor, también es importante los hábitos que tienes a la hora de comer. En mi consulta siempre dejo claro que, para hacer bien la digestión,  es importante manejar todos los aspectos que implican el acto de comer y estos son el:  Qué, Cómo, Dónde, Cuándo, Para qué como. A continuación he resumido 5 consejos para mejorar tus digestiones y que puedas disfrutar tanto el antes, durante y después de tus comidas.

  1. Bebe agua tibia con limón en ayunas. El agua tibia en ayunas sirve para activar el sistema digestivo por las mañanas y a la vez para limpiarlo. El limón tonifica tu hígado y protege tus riñones. La cantidad correcta debe de ser el zumo de medio limón en dos vasos de agua. Si notas que es muy fuerte (dependerá de la época del año, si el limón tiene más o menos zumo) puedes contar una cucharada sopera en cada vaso.
  2. Si estás nerviosa o has recibido un disgusto: no comas.  Es importante que seas consciente de cómo esta tu cuerpo a la hora de comer. Nuestro organismo necesita estar en sistema parasimpático para poder hacer una correcta digestión y garantizar que los nutrientes lleguen a donde haga falta. Si estás estresado o angustiado estas en modo supervivencia o lo que es igual, con el sistema simpático activado. Si sientes que estas alterado, tomate 5 minutos para hacer espiraciones conscientes y luego puedes empezar a comer.
  3. Mastica mínimo 20 veces cada bocado. La boca es el primer sitio de nuestro cuerpo donde empieza la digestión, dependiendo de las veces que masticas, se activa más o menos tus jugos gástricos. Si el alimento está crudo, tu estómago se convierte en un pequeño horno de cocción, así que debes de masticar aún más para digerir mejor. Si lo que tomas es un puré de verduras o gazpacho, lo mejor que puedes hacer es ensalivarlo, para que asegures una perfecta digestión.
  4. Come solo cuando tengas hambre y bebe solo cuando tengas sed. Hay muchos mitos obre comer 5 veces al día y también sobre beber 2 litros de agua. Hay gente que me dice que nunca tiene hambre y tiene sobrepeso y otras me comentan que no beberían nada en todo el día si no se obligaran a ello. En ambos casos hay una desconección muy importante de su cuerpo. Me dejo llevar por la comida o simplemente bebo cuando me obligan. Aprender a escucharte es la mejor manera de conectar con lo que necesita tu cuerpo.
  5. Si sientes molestias, empieza a llevar un diario de lo que comes.  Si sospechas que algo te sienta mal, debes de hacer un diario de lo que comes. Y si es un alimento en concreto, prueba a tomarlo por separado y observa como te sientes. Lo recomendable es llevar este registro por un mínimo de 15 días. Así podrás detectar si sufres de algún tipo de intolerancia alimenticia.

 

Recuerda que lo más importante es tener consciencia del acto de comer, para que seas tu quien elige: Qué, Cómo, Dónde, Cuándo, Para qué comes.

Tengo ansiedad

Todos en algún momento hemos dicho esta frase: Tengo ansiedad.  Sin darnos cuenta, se ha convertido en una forma de hablar: estoy estresado, tengo ansiedad. Le vamos atribuyendo culpas al trabajo, a los niños, a la pareja. La realidad es que la ansiedad solo es el resultado de cómo gestionamos las tareas que tenemos que hacer. Vivir en el futuro, intentando controlar lo que va pasar, genera ansiedad. Vivir en el pasado, intentando cambiar lo que ya pasó, genera depresión. Y los dos estados son una alteración de la realidad, del ahora.

Estar en el presente es una tarea de consciencia y se consigue a través de la meditación, mindfulness o atención plena. Cuando menciono los beneficios de la mediación en consulta la gente se queda maravillada, sin embrago, pareciera que la palabra meditación genera un cierto respeto y a veces hasta rechazo por el simple hecho de verlo como algo imposible o por otorgarle una connotación religiosa, específicamente budista.

El mindfulness procede del budismo, sin embargo, es una disciplina laica. Jon Kabat-Zinn (5 de junio de 1944, Nueva York) un profesor emérito de Medicina, ha sido con sus prácticas de zen, yoga, y sus estudios con diversos maestros budistas, que lo condujeron a integrar partes de esas enseñanzas con las de la ciencia occidental, creando la técnica de Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena, llamada  mindfulness, una forma de meditación laica, para vivir conscientes en el presente.

A continuación, te sugiero 5 pasos sencillos para aprender a meditar. Antes de nada, encuentra un lugar tranquilo, siéntate cómodo, en el suelo o en una silla, lo importante es que no haya nada que te genere incomodidad y te distraiga de vivir la experiencia

1. Empieza por hace runa respiración profunda y, a continuación, céntrate en las sensaciones de las partes de tu cuerpo que están en contacto con la silla o el suelo.
2. Dirige tu atención al pecho y al vientre y nota como se mueven con la respiración.
3. Presencia cada respiración. Es posible que notes una pequeña pausa después de inspirar o espirar.
4. Si tu mente se pone a divagar y pierdes el contacto con la respiración, simplemente observa con curiosidad, que es lo que te está haciendo alejarte y luego redirige la atención al vientre y a la respiración.
5. Es tan importante tomar consciencia de que tu mente divaga, como permanecer consciente de ella. Lo importante es que no te culpes, la mente está hecha para pensar y no puede estar en blanco, solo observa lo que piensas, da las gracias por darte cuenta y continua.

Mi recomendación es empezar con 5 minutos por la mañana y 5 por la noche, verás que con la práctica empezarás a sumar más tiempo.

Estreñimiento en vacaciones. Ayudas naturales

Estreñimiento en vacaciones ayudas naturales

Las vacaciones, el cambio de alimentación, movernos menos, en definitiva: cambios de hábitos regulares, pueden influir en la regularidad de nuestro intestino. Te daré unos sencillos consejos que puedes utilizar a donde quiera que vayas y te ayudarán a ir de vientre y evitar esa hinchazón tan molesta que suele ir acompañada de gases y dolor abdominal.

Ayudas naturales, estreñimiento en vacaciones:

  1. Toma dos vasos de agua templada en ayunas. Es el remedio más eficaz para ir de vientre y no solo eso, si no que además, empiezas el día con una depuración de tu organismo. Si puedes tomar el agua caliente, aún mejor. Incluso puedes tomar otro vaso antes de la comida y cena.
  2. Evita la ropa apretada y ajustada en la cintura. Todo lo que se te clava en la cintura, entorpece el trabajo de tu intestino, lo que ocasiona que la digestión sea más lenta y aparezcan los molestos gases que también contribuyen al estreñimiento.
  3. Camina mínimo 30 minutos al día. Es lo que más activa tu estómago y acelera la digestión, mejorando el tránsito intestinal. Intenta hacerlo pasada una o dos horas después de cualquier comida.
  4. Elije una hora regular para ir al baño. Los expertos aconsejan ir al baño por la mañana, de esa manera tu cerbro tendrá un hábito adquirido y en ese momento movilizará al intestino.
  5. Haz cinco minutos de respiración abdominal. Todas las noches dedica 5 minutos a respirar. Acuéstate boca arriba en el suelo, alfombra o esterilla y pon las manos en tu barriga y siente como se mueve tu vientre. Esto hace que se movilice tu intestino de manera regular. Hay expertos que también aconsejan hacer un masaje en tu vientre, en forma circular en sentido de las agujas del reloj.
  6. Toma semillas de chía o lino en ayunas. Coloca en un vaso una cucharada de semillas de lino o chía y deja reposar toda la noche. Por la mañana bébelo después de los vasos de agua templada.
  7. Toma ciruelas pasas. Por la noche coloca 4 ciruelas en agua y en ayunas, las comes y si puedes, bebe el agua.
  8. Toma polen de abeja. Toma un par de cucharadas de polen de abeja en una vaso de tu leche vegetal ( o infusión, té o leche de vaca) y tómalo por las mañanas.

Intenta no tomar laxantes, debido a que irritan las paredes de nuestro intestino, recuerda que en el intestino hay tantas terminaciones nerviosas como en nuestra médula espinal, de él depende nuestra salud emocional. Conoce un poco más en «El intestino, nuestro segundo cerebro»

El intestino, nuestro segundo cerebro

El intestino y el cerebro

Seguro que en algún momento has escuchado que el intestino funciona como nuestro segundo cerebro, en éste artículo te revelaré porque le llaman así. La ciencia empieza a descubrir y dar a conocer los vínculos entre emociones, cerebro y sistema digestivo

En primer lugar, tenemos que tener en cuenta que el sistema digestivo, no es solo eso, es un centro de procesamiento emocional que está conectado con el sistema nervioso central. En el sistema digestivo hay cien millones de células nerviosas, más que en la médula espinal, que producen los mismos neurotransmisores cerebrales como la serotonina, encargada de inducir la sensación de calma, favorecer el metabolismo y regular la temperatura y, la dopamina, encargada de controlar los movimientos voluntarios del intestino y funciones relacionadas con la digestión, pero a la vez es la responsable de mantenernos motivados y entusiasmados para hacer cosas nuevas y que nos produzcan placer y al mismo tiempo que constituyan un reto para nosotros. Estas hormonas son claves para el bienestar emocional y la regulación del consumo de alimentos.

Se ha descubierto que el flujo de información hormonal va en un 90% de la barriga a la cabeza y no al revés como se pensaba antes. Esto quiere decir que si tienes un problema digestivo es posible que tu sistema digestivo tome el poder y controle tu cerebro, porque nuestro estado de ánimo está influenciado porque lo que ocurre en la barriga. Si piensas que vas a comer, puedes empezar a general jugos gástricos y si piensas que vas a dar una conferencia y sufres de miedo escénico, puedes empezar a tener dolor de estómago o acidez.

Se ha estudiado que personas con un sistema gastrointestinal más sensible, pueden percibir el dolor de manera más aguda, debido a que su cerebro no regula las señales de dolor. Inclusive personas que sufren depresión o ansiedad pueden ver afectados su sistema digestivo y mejorar cuando mejora el estado anímico.

El estrés y la depresión pueden ser factores que predisponen a un colon irritable, dispepsias e incluso tumores gástricos.

¿Cómo puedes saber si esto es lo que te ocurre?

Si te has identificado con lo que acabas de leer y tienes algún problema digestivo: dispepsias, diarreas, estreñimiento, acidez o hinchazón, lo primero que debes hacer es consultar con tu médico y descartar un problema funcional, si ya lo has hecho y no sufres ninguna enfermedad que altere su sistema gastrointestinal, te recomiendo que empieces hacer cambios conscientes en tus hábitos de alimentación y estilo de vida.

Los síntomas que ocasiona la alteración digestiva relacionada con el sistema nervioso central pueden ser muy molestos de llevar en el día a día y pueden restarte calidad de vida, empezarás a evitar comer con amigos, salir a sitios donde no sabes si hay un baño cerca y eso te generará más estrés, algo que no ayuda, al contrario, empeora la situación, así que te recomiendo que no lo evites y empieces cuanto antes con un profesional. El soltar el problema a alguien experto que te puede ayudar, bajará tu estrés y te sentirás mejor y con pequeños cambios a nivel de hábitos nutricionales, empezarás a encontrarte mejor tanto anímica, como físicamente.

3 Pasos para mejorar tu relación con la comida

EBOOK

Te informo de que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Karina Varela como responsable de esta web. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para enviarte nuestras publicaciones, promociones de productos y/o servicios y recursos exclusivos. La legitimación se realiza a través del consentimiento del interesado. Te informo que los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de Mailchimp (proveedor de email marketing) a través de su empresa Mailchimp, ubicada en Atlanta, GA 30308 USA y acogida al EU Privacy Shield. Ver política de privacidad de Mailchimp. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no pueda atender tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en cualquiermomento info@karinavarela.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en mi politica de privacidad

CERRAR

EBOOK GRATUITO