¿Cómo dejar de comer azúcar?

¿Cómo dejar de comer azúcar?

¿Sabias que un niño de 8 años hoy, ha consumido más azúcar que un adulto de 80?. Las cifras de obesidad y sobre peso crecen a pasos agigantados cada año.

La mayoría de los alimentos y bebidas que consumimos contienen azucares en cantidades excesivas. La industria se ha encargado de incluir el azúcar como aditivo y adictivo, por su puesto, en casi todos los alimentos, incluso en los salados. Se hizo un estudio donde se demostró que el azúcar era 30 veces más adictivo que cualquier droga.

Nadie se escapa. El azúcar añadido está dañando la salud de la población, pero tú puedes hacer algo ya:

  • Observa las etiquetas de todos los alimentos que compres envasados, todos, sin excepción.
  • Elimina los refrescos de tu dieta. Además de estar cargados de azúcar, contienen muchas cosas más que ni siquiera conocemos
  • Suprime los zumos. No caigas en la trampa de “sin azúcar añadido” no tendrá azúcar, si no sacarina, eso no significa que sea mejor, solo que no tiene calorías.
  • Ve disminuyendo poco a poco las cucharadas de azúcar. La ración de azúcar que debemos consumir diariamente no debería de sobrepasar unas 4 cucharaditas.
  • Recuerda que el azúcar natural proviene de la fructosa de las frutas y de la mayoría de los vegetales. También los cereales se convierten en azúcar, no es indispensable tomar “azúcar”.
  • El azúcar añadido se disfraza con más de 22 nombres diferentes: azúcar de caña, azúcar integral de caña, caña de azúcar, azúcar de coco, azúcar invertido, azúcar de caña, azúcar mascavo o panela, glucosa o dextrosa, azúcar invertido, melaza o miel de caña, jarabe de maíz, jarabe o sirope de arce, sirope de agave, sirope de manzana, melaza de arroz, manitol, sorbitol, xilitol, isomaltiol, lactitol, maltitol, acesulfame K, aspartamo, ciclamato, sacarina, taumatina y neohersperidina y estevia entre otros.
  • Reduce el consumo de postres a momentos especiales y todos los productos lácteos como yogurt, kéfir y demás, tómalos sin azúcar, aprovecharás mucho más sus beneficios.

4 consejos para mantener tu cerebro en forma

4 consejos para mantener tu cerebro en forma

Una de las ciencias que mas esta teniendo auge en los últimos años es la neurociencia, que se encarga de estudiar el sistema nervioso y todos sus aspectos. Según el Doctor en neurología y neurocientífico Facundo Manes, creador del Instituto de neurología cognitiva, existen 4 pilares fundamentales para mantener nuestro cerebro en forma:

  1. Fortalecer nuestrosVínculos: somos seres sociales y tener vínculos humanos, protege nuestro cerebro. Pertenecer a un grupo de personas que compartan nuestros mismos intereses, aparte de la familia es muy importante para conseguir mantener tu cerebro en forma.
  2. El ejercicio físico: más allá del impacto del ejercicio físico para conseguir resistencia física o conservar la salud corporal, una figura saludable y conservar nuestro sistema cardiovascular, hay un efecto directo en el cerebro: genera nuevas conexiones cerebrales, mejora el ánimo, además de fortalecer y estimular el pensamiento creativo. Según cuenta Dr. Manes, se hizo un experimento donde se invitó a personas mayores de 65 años, todos ellos sedentarios. A la mitad, se les indicó que empezarán a caminar de forma regular. Al cabo de unos meses, se observó que en el hipocampo de aquellas personas que había empezado a caminar, había disminuido el desgaste natural de esta zona del cerebro (que se produce a partir de los 65 años) es más, se pudo encontrar más volumen en el hipocampo, lo cual garantizaba unas cuantas conexiones nuevas en esa zona.
  3. Mente activa: se ha demostrado que aprender cosas nuevas es fundamental para conservar nuestro cerebro en forma. Normalmente estimulamos nuestro cerebro aprendiendo mucho más de nuestra área de trabajo o nuestro entorno conocido, sin embargo, se ha comprobado que todo aquello que es totalmente nuevo para nuestro cerebro, lo estimula de una forma mucho más efectiva. Por ejemplo, aprender un idioma o a tocar un instrumento. «Hay que mantener el cerebro activo hasta el ultimo día de la vida» mantiene en Dr. Manes
  4. Alimentación saludable: esta totalmente comprobado que una dieta balanceada y saludable mantiene tu cerebro en forma. A continuación te dejaré una lista de alimentos que ayudan a tu cerebro:
  • Cereales integrales: la fuente más importante para el cerebro es la glucosa, que lo mantiene activo, debido a que consume mucha energía. Los cereales integrales: arroz, trigo, quinua, sarraceno, avena, cebada, centeno, son indispensables para poblar nuestro intestino de pre- bioticos capaces de aportar una excelente fuente de vitamina B a nuestro cerebro.
  • Frutos secos y semillas: magnifica fuente de omega 3 y 6, lo que equivale a grasas cardiosaludables, indispensables para nuestro cerebro. Come frutos secos crudos o tostados: anacardos, nueces, almendras, avellanas, macadamias y semillas crudas o tostadas: sésamo, calabaza, cáñamo, girasol, chía y lino.
  • Pescados: excelente fuente de Omega 3, un potenciador de la memoria. Pescados como el salmón, el atún, las sardinas y el arenque contienen buenas cantidades de omega-3 indispensable para la salud de tu cerebro.
  • Aceite de oliva virgen y aguacate: fuente de Omega 9, ideal para conservar tus niveles de colesterol HDL y LDL en equilibrio.
  • Hidratación: es muy importante mantener tu cerebro hidratado, beber agua de forma regular, así como infusiones es una excelente fuente de hidratación. Si quieres conseguir una mayor hidratación, bebe un sorbo de agua y manten el agua un rato en contacto con la parte de abajo de tu lengua, esta acción hará que el hipocampo reciba más rápido la señal del líquido. Otra manera es «morder el agua«, para que la tomes más despacio y llegue la señal a tu cerebro desde la boca y no cuando desde el estómago, el cual necesita más liquido para sentirla y muchas veces produce una sensación desagradable
  • Frutas y verduras: Todas son fuente de vitaminas y protegen nuestro cerebro de la oxidación celular. A continuación tienes una lista de las verduras que más protegen tu cerebro. Recuerda que para conservar sus vitaminas es importante que las comas crudas o al dente, es decir, cocinadas al vapor.
  • Crucíferas: brócol, coliflor, col, col Kale
  • Espinacas y acelgas
  • Manzanas
  • Frutos rojos: en especial arándanos
  • Plátano
  • Aguacate y ADOVE

No te olvides que es muy importante que gestiones el estrés del día a día. Como dice el Dr Manes «La realidad no la podemos cambiar, pero si podemos reevaluar la realidad» Observarnos como respondemos a nuestro entorno. La manera en que pensamos es determinante para la manera en qué sentimos.

Los probioticos ¿Qué son? Alimentos probioticos

que son los probioticos Alimentos probioticos

Seguro que has oído hablar del los probioticos, pero sabes ¿Qué son? y cuáles son los alimentos probioticos qué puedes consumir.

El termino probiotico viene del griego «para la vida» y son microorganismos vivos, que si se consumen en cantidades adecuadas, producen muchos beneficios.

Es muy importante que para que un alimento pueda convertirse en un probiotico, debe de contener bacterias que resistan el paso por el aparato digestivo, específicamente de los ácidos gástricos, para que así consigan llegar al colon para ejercer una influencia sobre la flora bacteriana de la persona.

La flora bacteriana constituye un entorno esencial para el mantenimiento de la salud con el que debemos cohabitar armoniosamente. Cualquier alteración de la flora bateriana, bien sea por medicamentos, nutrición o algún factor fisiológico, puede ser causal de diversas enfermedades, sobre todo las de inflamación intestinal como estreñimiento, diarreas, colitis, colon irritable, Crohn o incluso cáncer.

El biólogo Elías Metchnikoff (1845-1916) estudio los efectos beneficiosos de las bacterias lácticas para nuestra flora bacteriana. Observó que los búlgaros tenían una longevidad elevada y emitió la hipótesis de que la longevidad era producto del consumo de grandes cantidades de yogurt. Es por ello que ahora consumimos probioticos añadidos a los yogures.

Las bifidubacterias que tienen los yogures, tienen la capacidad de transformar , en ausencia de oxigeno, como en el colon, las sustancias ricas en ácido láctico, mediante un proceso llamado fermentación láctica.

Es decir que la presencia de bacterias lácticas en el colon tienen un gran impacto sobre el equilibrio de intestino y de paso en nuestro sistema inmune y la salud en general.

Debemos de conseguir, a través de nuestra alimentación, que nuestra flora bacteriana este constituida principalmente por bacterias beneficiosas, que ocupen el máximo terreno disponible para impedir los efectos nefastos que podrían causar las cepas bacterianas patógena, por su elevado factor de intrusismo.

Alimentos probioticos

  • El yogurt. Actualmente se fabrica con dos cepas Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Estas bacterias transforman la lactosa en ácido láctico, por eso su sabor ligeramente agrio y una ligera coagulación. Para que aproveches su efecto beneficioso en el intestino, el yogurt debe de estar frío y preferiblemente sin azúcar, si está enriquecido con bifidobacterias y lactobacilos es aún más beneficioso
  • El kefir. Esta leche fermentada se obtiene por la acción de muchas bacterias diferentes y lavadura, se añade a la leche de vaca o cabra, como un racimo de forma de coliflor. La bacteria le da un sabor agrio, parecido al yogurt y las levaduras transforman la lactosa en gas carbónico. Contiene más bacterias que el yogurt y un polisacárido llamado kefiran, que favorece a mantener nuestro sistema inmunitario en optimas condiciones.

Diferencia entre dietista y nutricionista

Diferencia entre Dietista y Nutricionista

Si estas buscando trabajar con un profesional de la salud en el ámbito de la nutrición, seguramente estos términos: dietista y nutricionista, te han confundido. Dietista, Nutricionista son terminos muy usados y pareciera que habláramos de lo mismo, sin embargo, hay ligeros matices que deberías de conocer de cada uno.

Es por ello que he decidido escribir este artículo. Quiero aclararte las funciones de cada uno de ellos para que puedas elegir con claridad un profesional en el ámbito de la nutrición.

Sigue leyendo porque hoy te desvelo la diferencia entre dietista y nutricionista para que elijas con el profesional indicado para alcanzar tu objetivo: bien sea para crear un régimen para adelgazar, una dieta hipocalorica, una dieta especial para deportistas o alguna patología que requiera dietoterapia, como diabetes, tiroides, deficiencia hepática o renal, etc.

Dietista ¿Qué es?

Un dietista es un profesional centrado en el proceso de la alimentación como tal: el acto de comer en sí. Su función primaria es ayudar en el establecimiento de pautas alimentarias y de actividad adecuadas, teniendo en cuenta elementos como el peso, la altura y los objetivos de peso que se quieren alcanzar. 

El profesional en ditetica, puede realizar numerosas actividades, que se refieren no solo al procesamiento de dietas para personas sanas y enfermas en clínicas u hospitales privados, sino que se extienden al control de la higiene de los alimentos, la educación nutricional, la investigación científica, la colaboración con las industrias del sector alimentario, a la coordinación de actividades relacionadas con la alimentación, así como a la enseñanza universitaria de ciencias aplicadas y técnicas dietéticas.

¿Cuáles son las funciones del dietista?

  • Llevar a cabo una valoración completa del estado nutricional del paciente: recabar los datos personales y psicosociales del paciente, elaborar la historia dietética completa, estudiar la composición corporal, resumir la historia clínica, la terapia farmacológica prescrita y los datos bioquímicos.
  • Planificar y elaborar la dieta según prescripción nutricional.
  • Explicar la dieta al paciente: educación alimentaria.
  • Planificar el seguimiento y los controles posteriores.
  • Evaluar la terapia nutricional.
  • Elaborar, consensuar y controlar la planificación periódica de menús y dietas especiales.

Nutricionista, ¿Qué es?

El nutricionista (a veces también llamados dietista-nutricionista), han estudiado un grado o licenciatura en Nutrición y Dietética a nivel universitario o bien se han especializado dentro de la medicina en dicha rama. Puedes conocer todas los colegios de dietistas-nutricionistas aquí

Según la European Federation of the Associations of Dietitians: el dietista-nutricionista es una persona cualificada y legalmente reconocida para poder aconsejar una buena alimentación, tanto para grupos de personas o de individuos en buen estado de salud, como de los que necesitan un régimen terapéutico.

Es recomendable la utilización de sus servicios por aquellos que padecen algún tipo de enfermedad médica, por ejemplo, la diabetes o psiquiátrica, en el caso de una bulimia o una anorexia nerviosa, ya que su enfoque médico contribuye a la creación de una rutina de alimentación equilibrada que aporta los nutrientes necesarios al paciente en base a su situación.

Los nutricionistas son expertos en nutrición, su enfoque está más centrado en los nutrientes y elementos que se obtienen de ciertos alimentos y cómo estos afectan el organismo.

Es importante que sepas que ellos no cuidan particularmente tu modo de comer ni te ayuda a corregirlo, si no que se enfocan en elegir y combinar los elementos que te aportan nutrientes específicos en base a tu situación actual física, crean pautas alimentarias focalizadas en las necesidades del paciente, independientemente de si este está sano o por lo contrario padece algún tipo de trastornos o enfermedad.

¿Cuáles son las funciones de un nutricionista?

El profesional en nutrición te ayudará en el tratamiento nutricional de patologías y su prevención, el tratamiento con nutrición artificial en hospitales o a domicilio, la elaboración de menús adaptados a patologías en hospitales o residencias de ancianos, la participación en la gestión de control de calidad y salubridad de alimentos, la pauta dietética en diversos estados fisiológicos tales como embarazo o el deporte.

  • Te ayudará a entender cómo es una nutrición adecuada, y lo que puede hacer en tu caso.
  • Evaluara tus necesidades de salud
  • También investiga la relación entre tus genes y los nutrientes.
  • Te planificará una dieta, teniendo en cuenta tanto la salud y tus preferencias culinarias.
  • Evaluará los efectos de la dieta en ti, y te sugerirá formas de hacer los cambios pertinentes según sea necesario.

También se encarga de promover una nutrición adecuada dando charlas a diferentes grupos sobre la dieta, la nutrición y la relación entre los buenos hábitos alimenticios y la prevención o el manejo de enfermedades específicas y de educar a los profesionales de la salud y al público en general sobre la nutrición.

Los Nutricionistas Clinicos

Los nutricionistas clínicos trabajan en entornos médicos, como hospitales, consultorios médicos, centros de cuidados a largo plazo y clínicas. Ellos se encargan de proporcionar una terapia médica nutricional, un método terapéutico utilizado para tratar enfermedades mediante la adaptación específica de la dieta.

Un nutricionista deportivo

Los nutricionistas deportivos trabajan con deportistas y entrenadores para asegurar un alto rendimiento deportivo.

Desarrolla planes individuales basados en las necesidades nutricionales de cada deportista, colaborando con entrenadores deportivos para prevenir lesiones y ayudar a los deportistas en su recuperación.

La combinación de un plan dietético adecuado y la suplementación, es muy importante para los entrenamientos, las sesiones de ejercicio y las competiciones deportivas, sea cual sea la especialidad.

Normalmente los nutricionistas deportivos han hecho un master para trabajar en esta especialidad.

Coach Nutricional: Cual es la diferencia entre dietista, nutricionista y coach nutricional

¿Qué es un Coach Nutricional?

El coach nutricional es un profesional de la salud que puede ser o no dietista nutricionista, puede ser enfermero, médico, psicólogo, trabajador social, entre otros.

La función del coach nutricional es acompañar al paciente a definir su objetivo nutricional, identificar y vencer sus obstáculos, adoptar la actitud y la determinación necesaria para conseguir el cambio en su alimentación, logrando a su vez mejorar otros aspectos de su persona y de su estilo de vida.

Es decir, un coach nutricional te acompaña a hacer un cambio profundo, para mejorar la relación que tienen con la comida, yendo más allá que una simple bajada o subida de peso. Te ayuda a conseguir un cambio global en todos los aspectos de la vida, no simplemente en el alimentario.

¿Qué hace un Coach Nutricional?

  • Te ayuda a definir un objetivo concreto.  Un objetivo el cual anheles conseguir y a su vez sea realista.
  • Trabaja tu motivación personal, ¿para qué quieres conseguir ese objetivo?
  • Te muestra todos los beneficios que obtendrás si logras tu objetivo, para conseguir aumentar tu motivación y fuerza de voluntad.
  • Te entregará un plan alimentario personalizado, adaptando tu alimentación al objetivo que deseas conseguir. Teniendo en cuenta, que te gusta, que no te gusta, que horarios haces y que situación actual vives. Y digo plan alimentario, porque hacer un proceso de coaching nutricional no es hacer dieta, es tomar conciencia de lo que hay y buscar la manera de mejorarlo para conseguir tu meta, con tu colaboración, participación y compromiso con el proceso.
  • Te ayudará a que veas las barreras que te impiden alcanzar tu objetivo. Si conoces los obstáculos que aparecerán, puedes encontrar recursos tanto internos como externos, para poder saltar, bordear, rodear o incluso eliminar estas barreras.
  • En cada consulta te planteará acciones concretas que debes realizar para alcanzar la meta.
  • El coach nutricional te recordará tu objetivo, para que esté presente en tu día a día.
  • Aprenderás a gestionar las emociones y como estas influyen en tú alimentación. Hay numerosos estudios que comprueban que las emociones y la alimentación van cogidas de la mano y no las podemos separar, debemos pactar una reconciliación entre ellas.
  • Aprenderás a reconocer y cuestionar muchas creencias que tienes, creencias que te limitan para conseguir lo que deseas, las cuales, tal vez, desconoces por completo pero que existen y te limitan para avanzar. Trabajarlas puede ser el cambio definitivo en tu relación con la comida.

¿Quién es apto y puede aplicarlo?

El profesional que elijas debe de tener una formación universitaria en Coaching Nutricional, en un centro que pueda acreditar su calidad.

¿Cómo saber si necesito trabajar con un coach nutricional?

Si lo que quieres es una dieta específica, donde te hablen de calorías, cantidad de los alimentos y una lista con alimentos permitidos y prohibidos, debes de descartar esta opción.

Ahora bien, si además de una guía de alimentación personalizada, estas buscando un acompañamiento individual, donde descubras tu verdadera motivación para hacer el cambio, tus fortalezas, tus barreras y aquellos puntos fuertes que te van hacer alcanzar el cambio real y definitivo, debes de considerar esta opción.

A continuación verás todos los puntos a tratar en mi consulta de coaching nutricional.

Lee detenidamente estás opciones y si respondes que si a 3 o más puntos de los que están debajo, puedes concertar una consulta gratuita conmigo y te explico cómo te puedo ayudar

  1. Quiero conseguir un objetivo y ahora no lo tengo muy claro, es por eso que empiezo hacer dieta y lo dejo al poco de empezar, dándome excusas y he notado que cada vez me siento más frustrada.
  2. Me siento culpable cuando como de más y te castigo diciéndome: “no has debido comer eso, no has debido comer tanto, no tengo fuerza de voluntad, siempre estaré gorda”.
  3. Utilizo la comida para darme un homenaje después de un día duro de trabajo, para llenar un vacío o por aburrimiento, para sentir placer dentro de mi rutina de vida.
  4. Veo un pastel o una pizza o un helado y engordo 3 kilos con solo verlo, en mi cabeza siempre hay una lucha interna que no me deja disfrutar de nada de lo que como
  5. Estoy cansada de probar dietas, de prohibirte una y otra vez alimentos “calóricos” para luego, cuándo al fin acabo la dieta, empezar a comer de todo y volver a sumar kilos, inclusive algunos de más a los que tenía antes de empezar la dieta.
  6. Quiero adelgazar sin renunciar a disfrutar de la comida. Me niego a seguir haciendo dietas que me hacen pasar hambre y me prohíben disfrutar del momento de comer. Quiero aprender a comer de otra manera.
  7. Como muchas veces sin hambre y sin embargo, me doy cuenta que hay momentos donde como de forma compulsiva alimentos azucarados, grasos o salados, que luego me hacen sentir culpable.
  8. Estoy cansada de que la comida me siente mal: gases, hinchazón, ácidez o diarreas, y poco a poco he ido dejando de tomar ciertos alimentos y aún así no me siento mejor, ¡ya no sabes qué comer!.

¿Qué profesional Elegir?

En mi opinión, la mejor opción no es elegir a un profesional sobre la base de su calificación educativa, sino a su profesionalidad y experiencia. Sin embargo, también dependerá de lo que estás buscando en estos momentos de tu vida

Si buscas un profesional que te ayude en dietoterapia para una enfermedad específica, debes de acudir a un dietista-nutricionista.

Por el contrario, si lo que quieres es a alguien que te de una dieta personalizada o con un método específico, tu elección podría ser el dietista o el dietista-nutricionista.

En cambios si necesitas es a alguien especialista en nutrición deportiva, te recomiendo que busque a un profesional nutricionista que tenga alguna especialización o master en nutrición deportiva, debido a que es muy específica y es importante que lo que comas se ajuste al tu gasto energético, según el deporte que hagas.

Ahora bien, si has probado alguno de estos profesionales y sientes que no has conseguido un resultado duradero y al cabo de un tiempo repites lo mismo y vuelves al mismo sitio donde empezaste o incluso peor, es posible que necesites un Coach Nutricional.

Un Coach Nutricional trabajara contigo aspectos más profundos como definir tu objetivo, las barreras que te impiden conseguirlo, tus puntos fuertes, tu verdadera motivación, las creencias limitantes que te frenan para conseguirlo e incluso aspectos de tu personalidad que te pueden ayudar a conseguir ese cambio de hábito que tanto anhelas.

«Solo trabajando desde la consciencia podemos llegar hacer cambios reales y permanentes en nuestra vida»

Ser profesional no lo da un título específico, es una actitud y un modo de hacer. Por eso, te aconsejo que indagues un poco acerca del profesional con el que decidas trabajar y trates de concertar una cita/llamada de unos pocos minutos donde descubras si tienes o no feeling con ese profesional. Si quieres conocer un poco más de mi trabajo, pincha aquí

Te ofrezco una primera consulta gratuita para conocernos y ver cómo te puedo ayudar e indagar en qué estás buscando en estos momentos de tu vida.

«Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo»

Einsten

Comer despacio adelgaza

comer despacio adelgaza

¿Sabías qué comer despacio puede ayudarte adelgazar? Hay numerosos estudios que hablan de los beneficios de comer despacio.

Parte de nuestra satisfacción al comer procede de masticar. Quienes tienen la mandíbula inmobilizada a consecuencia de un accidente y solo pueden ingerir alimentos liquidos, absorvidos por una pajita, acaban perdiendo peso, aún cuando duplican el aporte calórico, porque se cansan de los batidos y acaban comiendo menos.

Nos gustan más los alimentos crujientes, esos que requieren ser masticados y que escuchamos al masticar, porque nos dan una señal a nuestro cerebro de que estamos comiendo y así nuestro sistema nervioso autónomo recibe la información de bajar el nivel de estrés, para que la sangre llegue a nuestro estómago y empecemos con la digestión.

Nuestra boca disfruta de las diferentes texturas y sabores y de esta manera siente que ha comido, porque participa activamente y no solo tragando. Cuando comemos de prisa nos perdemos de los sabores y texturas y nuestro cerebro tarda en procesar la información de que hemos comido, unos 20 minutos.

Científicos nutricionistas en la Universidad de Rhode Island, hicieron un estudio donde se le ofreció a mujeres estudiantes comer un plato de pasta muy rápido. Ingirieron 646 calorías en 9 minutos. A otro grupo se les pidió que comiesen despacio, consumieron 579 calorías en 29 minutos. Además se les pregunto por la satisfacción después de comer y el grupo que comió de forma pausada comentó que se sentía más satisfecho con la comida y que había disfrutado mucho más de los olores, textura y sabor de la comida.

Además de saber cuándo siente hambre el estómago, también debemos saber cuándo está satisfecho. Si masticamos más y nuestra comida se descompone totalmente en la boca, empezamos la digestión y la absorción de nutrientes en la boca, que es donde debe empezar, así cuando la comida entra en el estómago y el intestino delgado, puede mandar una señal al cerebro y al cuerpo de que estás comiendo y ser más conscientes a la hora de decidir: «ya tengo suficiente, estoy satisfecha, es hora de parar«

Así pues, en el comer despacio y consciente hay una inteligencia implícita. Si comemos de prisa habremos metido demasiada comida antes de que llegue la señal de «lleno».

¿Cómo hago para comer despacio?

Antes de empezar a comer, haz una pausa, observa los alimentos en el plato y practica el agradecimiento. Da gracias por todo aquello que quieres obtener de ese alimento, de esa manera estas permitiendo que suceda

  • Lleva un bocado del alimento a tu nariz y permítete olerlo, descubre su sabor solo con el olfato.
  • Ahora lleva ese alimento a tu boca, te invito a que lo hagas como si fuera lo único que fueras a comer en ese momento. Déjalo en tu lengua un rato y luego muérdelo una sola vez y descubre todos los sabores y textura en tu boca. Luego muérdelo hasta deshacerlo y cuando tragues, espera un rato a ver ¿qué hace tu lengua? ¿busca más de ese alimento en tu boca? ¿tú boca quiere más de ese alimento? ¿el sabor de ese alimento ha incrementado tu hambre?
  • Ahora continua comiendo tranquilamente, como sí tuvieras todo el día para comer. Si prisa y en consciencia.

Si ves que sigues comiendo muy rápido te invito a que experimentes el comer con tu mano menos dominante o que dejes los cubiertos en la mesa, entre bocado y bocado. Son pequeños trucos que funcionan, hasta que tu cerebro entienda que comiendo de esta manera, tu disfrute, satisfacción y saciedad son más tangibles y beneficiosos para tu peso y salud

Sueño y sobrepeso

Hay una asociación muy clara entre el sobrepeso y un sueño escaso o un mal descanso. En el Cerebro Obeso de Luis Jiménez (2014) habla sobre una estrecha relación relación entre la falta de sueño y el sobrepeso e inclusive la dificultad de perder peso mientras se realiza una dieta hipocalórica.

Cuando se duerme poco o el descanso es deficiente, se alteran varios sistemas, sobre todo el ritmo circadiano que son los cambios físicos, mentales y conductuales que siguen un ciclo diario, y que responden, principalmente, a la luz y la oscuridad en el ambiente de un organismo. Esto produce un incremento en la sensación de hambre, que hace que consumamos raciones más grandes de comida y alimentos más calóricos, sobre todo con más impulsividad, debido a que se produce un aumento del cortisol (neurotransmisor asociado al estrés), cuyo efecto modifica la liberación de leptina, favoreciendo así la sensación de hambre. También disminuye la sensibilidad a la insulina, aumentando la grasa visceral.

Se observó que las personas que trabajan por la noche realizan el 62% de la ingesta total del día, por la noche, esto se traduce a un descontrol del metabolismo y un aumento de peso, aumentando la ingesta e inclusive modificando la elección de alimentos, que se decantan más por azucares e hidratos de carbono.

Si es tu caso, te recomiendo incluir en tus hábitos una minuciosa planificación y organización de las comidas, dependiendo de tus horarios de trabajo y descanso. Esto hará que la sensación de hambre disminuya y puedas detectar la necesidad de descanso, ya que nos cuesta diferenciarlas, solo tienes que ver un bebe que muchas veces no sabe si llora por hambre o por sueño.

También es recomendable que aprendas pequeñas técnicas de meditación y relajación que te ayuden a lograr un sueño relajado y así tener más energía durante tu vigilia.

¿Cómo hacer un DETOX?

Me he tardado un poco más de la cuenta para escribir este artículo por dos razones importantes, la primera es que me encontraba haciendo un retiro de meditación y neurociencia, que en otro artículo os contaré con más detalles y la segunda es que esta primavera que nos ha entrado, parece que se resiste al sol. Ya sabemos que la característica principal de la primavera es «tiempo inestable» pero esta, está siendo bastante fría y húmeda y parece que se nos olvida que ya estamos terminando el mes de abril.

Dicho esto, te voy a proponer 10 días de depuración que pueden ser el inicio de un cambio importante en tu alimentación e inclusive en mover aquellas emociones que se han quedado estancadas mucho tiempo. ¡Vamos a ponernos en movimiento!

¿Por dónde empezamos?

Marca en tu agenda 10 días para ti, para dedicar a tu cuerpo y a tu alma. 10 días donde te puedas permitir comer tu comida o comer en sitios saludables, no beber alcohol, dormir bien y caminar un mínimo de 20 minutos al días de camino al trabajo, por ejemplo.

Empezamos…

Durante estos 10 días te recomiendo que elimines de tu dieta, todos estos alimentos:

1. Alcohol,

2. Tabaco,

3. Azúcar,

4. Café, chocolate

5. Carnes rojas y cerdo

6. Grasas y fritos,

7. Bollería

PROTOCOLO DIARIO :

Tomar en ayunas dos vasos de agua templada o caliente con:

  1. zumo de 1⁄2 limón (eco), con
  2. 20 gotas de extracto de hierbas para depurar el hígado (boldo, cardo mariano, alcachofa, rábano negro) a ser posible de cultivo ecológico.

DESAYUNO:

Puedes combinar estás opciones: Un batido verde o Té verde o bebida vegetal (recomendado avena, almendras, arroz) 2 tostadas de pan integral de Espelta con aceite de oliva extra virgen y/o mermelada natural o concentrado de manzana o miel, o porrige de avena con muesli +una pieza de fruta (manzana, kiwi, piña, papaya)

COMIDA:Todos los días antes de la comida tomar una taza de caldo vegetal (adicional una cucharadita de miso)

Un plato de ensalada con cualquiera de estas o una mezcla: rucula, escarola, canónigos, berros, brotes. + verduras crudas como: zanahoria, apio, brócol, rabanitos, calabacín, pepino.

Se puede acompañar tres días a la semana con arroz integral, dos días a la semana con pasta (espelta, arroz). 2 días a la semana quínoa y 2 trigo sarraceno.

A lo largo del día, consumir como mínimo: Una cucharada de lino molido y una cucharada sopera de Gomasio o sésamo molido.

CENA:Todos los días antes de la cena tomar una taza de caldo vegetal depurativo

1 plato de verduras cocidas, plancha, puré. Si se quiere o se necesita incorporar algún tipo de proteína por la noche puede ser huevo (cocido, pasado por agua o poche) o pescado blanco, un filete de 100gms. O proteína vegetal. 1 o dos rebanadas de pan integral de espelta con semillas

¿Es necesario depurar nuestro cuerpo?

Hay personas que van tomando conciencia de su salud integral y han adquiridos conocimiento de la cantidad de tóxicos que ingerimos a diario e incluso que respiramos, que recargan nuestro organismo de sustancias difíciles de depurar y que por su puesto reléntizan las múltiples funciones de nuestro hígado, tanto para el sítema digestivo, como para el endocrino. Podríamos mencionar los metales pesados de los pescados azules (grandes como salmón o atún), los pesticidas de las frutas y verduras, etc.

Y otras me preguntan porqué hacer la depuración si no tenemos síntomas como: colesterol, triglicéridos, hígado graso o malas digestiones. 
Os comento que, aunque no presentemos estos síntomas, hay otros menos evidentes, pero no menos importantes:

Digestiones pesadas

Nudo en el estómago

Cambios de humor irritable: tristeza o melancolía. Ansiedad. Suspiros frecuentes

Dificultad para digerir grasas, nudo en el estómago.

Dolores de cabeza o musculares

Cansancio excesivo y falta de concentración

Sueño intranquilo o insomnio

Solo con dos de ellos, ya valdría la pena pensar en hacer un cariñito a nuestro hígado y si no presentas ningún síntoma y la quieres hacer igual, no lo dudes, los resultados son fantásticos, tanto a nivel físico como a nivel emocional.

En el próximo artículo, dandole la bienvenida a la primavera, te explicaré como hacer una depuración sencilla y efectiva

La menopausia, no quiero engordar

Sabemos que la menopausia es un estado complicado para la mujer, debido a que trae consigo muchos cambios a nivel físico y psíquico.

Los últimos datos nos dicen que entre el 50 y el 75% de las mujeres suelen aumentar de peso, un riego que pueden reducir si realizan una alimentación adecuada y actividad física, antes de empezar este periodo.

Cuando el cuerpo empieza en perimenopausia, o para ser más claros, como decimos en jerga coloquial: “cuando la regla empieza hacer el tonto”, el cuerpo empieza a entrar en declive produciendo menos cantidad de estrógenos y progesterona. Cuando dejamos de producir estrógenos, se incrementa la tendencia a acumular grasa visceral y también a perder grasa muscular, así que el cuerpo cambia su forma, porque la grasa ocupa más y pesa menos, así que si engordamos significa que tendremos mucho más espacio ocupado por la grasa.

Los últimos estudios arrojan que 3 de cada 4 mujeres incrementan su contorno de cintura, o grasa visceral, directamente relacionada con co-morbilidades: hipertensión, diabetes, colesterol y por su puesto riesgo cardiovascular.

Sin duda, no es solo un problema metabólico, que empieza a relentizarse , es decir que la cantidad de energía mínima que necesitamos para subsistir y la eficacia de nuestro cuerpo para utilizar la grasa almacenada como fuente de energía, es menor. Si no que también estos desordenes afectar emocionalmente, bajando la tolerancia a la ansiedad y depresión, que afectan aún más al metabolismo.

Si la mujer, a partir de los 45 años empieza a perder masa muscular, responsable del 70% del gasto calórico diario y en vez de fomentar el ejercicio físico, como simplemente andar cada día, solo tocamos el tema de la alimentación, no hacemos frente al problema, inclusive podemos incrementarlo.

La práctica de ejercicio físico repercute positivamente sobre nuestro estado de ánimo, mejora el funcionamiento mental y propicia tanto el sueño profundo, como la reparación celular.

Recomendaciones dietéticas

Vitaminas: Incrementar el consumo de las siguientes verduras y hortalizas: espinacas, calabaza, berenjenas, ajos, cebollas y crucíferas: coliflor, col y brócol

Omega 9-6-3: Aumentar el consumo de grasas saludables: aceite de oliva, semillas y frutos secos y disminuir el consumo de grasas menos recomendadas: embutidos, bollería o fritos.

Vitamina C: Moderar el consumo de frutas hasta dos piezas al día. La vitamina C de las frutas, como la naranja, el kiwi y las fresas son fuentes de bioflavonoides y ayudan a aliviar los síntomas como los sofocos.

Proteínas, B12 y Omega 3: Tomar 4 raciones a la semana de carnes blancas como: pechuga de pollo y/o pavo, conejo. Tomar más de 3 veces por semana pescado, una de ellas pescado azul: sardinas, boquerones, atún.

Vitaminas del grupo B: Tomar cereales integrales: arroz, quinua, trigo sarraceno, copos de avena o pan de espelta o centeno.

Calcio: Tomar alimentos ricos en calcio, como yogurt y queso (preferiblemente de cabra). Para aquellas personas que no consumen lácteos, una excelente forma de tomar calcio es a través de las semillas de sésamo, tostadas, molidas o en forma de tahín. Una cucharada equivale a 1 vaso de leche. Los frutos secos también contienen calcio, pero suman más calorías. En el tallo de las crucíferas: coliflor, col y brócol, también encontramos cantidad de calcio.

Vitamina D: tomar el sol unos 10 mínutos al día sin protección solar. Tomar huevos un par de veces por semana, con la yema poco hecha. Tomar yogurt o kéfir, mínimo tres veces por semana

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) advierten que hay que tener cuidado con el consumo excesivo de soja, rica en isoflavonas, ya que son precursores de estrógenos  y además esta contraindicada en mujeres con trastornos de la glándula tiroides.

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Yo puedo sanar

El científico Bruce Lipton es un biológo celular, conocido por su creencia de que los genes y el ADN pueden ser manipulados por las creencias de una persona.

Leí un artículo donde reclama una nueva medicina, la que tenga en cuenta la energía por su capacidad para curar. En los años 60, Lipton hizo un experimento que cambió la idea que tenía del mundo. La primera pregunta fue ¿qué controla el destino de las células? donde respondió que todas las células son idénticas, lo único que las cambia es el entorno.

Si se cogen células sanas y se colocan en un entorno nocivo, la células enferman y mueren. Si las colocas en un entorno sano y saludable y las células sanan.

Entonces, ¿Cuál es el entorno de la célula que hay que cuidar? Dentro de cada uno hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa. Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno.

Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno.

En un entorno sano, ¿nos curamos automáticamente? ¿Así de fácil? No, no es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar.

La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo.

Lipton habla de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas. La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento.

Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas, cuando estás enfermo, te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario.

Mantiene que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan.

Si todo es energía, ¿los pensamientos también? ¿Cómo influyen en nuestra salud? La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. La medicina sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer. Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas.

El poder está en tu mente y en lo que creas, así que practica la consciencia y la meditación da las Gracias cada día por estar vivo y tus células lo agradecerán

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