¿Por qué engordo?

Seguro que te has preguntado más de una vez «¿Por qué engordo? si no como tanto para estar así» y seguro pensarás que engordamos solo por comer más o porque nos movemos poco o nada, sin embargo el sobrepeso y la obesidad es multifactorial.

Emociones no resueltas, comer alimentos de bajo nivel nutricional y altos en calorías vacías, comer peor o de forma inadecuada y otros factores que te voy a explicar a continuación, pueden ser una de las causas que están influyendo en tu peso.

Estrés, pensarás que soy pesada en este tema, pero cada vez hay más estudios que comprueban científicamente que altos niveles de estrés o el estrés crónico influye directamente en el aumento de peso. Cuando estamos en estrés solemos ingerir mayores cantidades de alimentos y nos decantamos por alimentos más palatables o ricos en sabor, grasas no saludables, potenciadores del sabor e inclusive sal, así la patata frita de bolsa, llega a ser inclusive adictiva.

Fármacos, se ha asociado ciertos medicamentos como: antidepresivos, antiepilépticos y aquellos indicados para la terapia hormonal, a la ganancia de peso. Esto se debe a que estimulan el apetito y favorecen la retención de líquidos, dificultando la oxidación de las grasas. Consulta con tu médico si es tu caso y en ningún caso suspendas la toma de ningún medicamento sin supervisión.

Descanso, mientras estamos dormidos segregamos hormonas, como la melatonina, que regulan el sueño y a su vez regula el control del hambre y el consumo de energía. Las personas que trabajan en turnos nocturnos suelen confundir el hambre con el sueño, así que sin darse cuenta, aumenta su apetito y hace que tiendan a elegir alimentos más calóricos y de peor calidad.

Genes, muchas personas me comentan que tienen miedo a ser obesos porque sus padres lo son, sin embargo solo heredamos la predisposición genética de la obesidad en un 10% aproximadamente, es decir, que el 90% restante depende de tus hábitos. Esta comprobado que factores externos como buenos hábitos saludables de alimentación en cuanto a calidad y orden de las comidas y de movimiento y ejercicio físico pueden modificar significativamente esta predisposición.

Metabolismo, Nuestro metabolismo basal, que es aquel que utilizamos simplemente para estar vivos, sin necesidad de movernos, puede ser más o menos rápido y esto tiene una influencia directa en la quema de energía, sin embargo, debido al estrés o la actividad física puede verse modificado. Para activar tu metabolismo come regularmente y no te saltes ninguna comida y no te llenes a reventar.

Patologías, el hipotiroidismo, la diabetes tipo 2 o la depresión, entre otras, suelen ser enfermedades que alteran significativamente el metabolismo. Para ellas es necesarias un estricto control médico.

Estos son algunos de los factores que pueden influir en tu peso, si tienes dudas de cualquiera de ellos, ponte en contacto con un profesional.

Sueño y sobrepeso

Hay una asociación muy clara entre el sobrepeso y un sueño escaso o un mal descanso. En el Cerebro Obeso de Luis Jiménez (2014) habla sobre una estrecha relación relación entre la falta de sueño y el sobrepeso e inclusive la dificultad de perder peso mientras se realiza una dieta hipocalórica.

Cuando se duerme poco o el descanso es deficiente, se alteran varios sistemas, sobre todo el ritmo circadiano que son los cambios físicos, mentales y conductuales que siguen un ciclo diario, y que responden, principalmente, a la luz y la oscuridad en el ambiente de un organismo. Esto produce un incremento en la sensación de hambre, que hace que consumamos raciones más grandes de comida y alimentos más calóricos, sobre todo con más impulsividad, debido a que se produce un aumento del cortisol (neurotransmisor asociado al estrés), cuyo efecto modifica la liberación de leptina, favoreciendo así la sensación de hambre. También disminuye la sensibilidad a la insulina, aumentando la grasa visceral.

Se observó que las personas que trabajan por la noche realizan el 62% de la ingesta total del día, por la noche, esto se traduce a un descontrol del metabolismo y un aumento de peso, aumentando la ingesta e inclusive modificando la elección de alimentos, que se decantan más por azucares e hidratos de carbono.

Si es tu caso, te recomiendo incluir en tus hábitos una minuciosa planificación y organización de las comidas, dependiendo de tus horarios de trabajo y descanso. Esto hará que la sensación de hambre disminuya y puedas detectar la necesidad de descanso, ya que nos cuesta diferenciarlas, solo tienes que ver un bebe que muchas veces no sabe si llora por hambre o por sueño.

También es recomendable que aprendas pequeñas técnicas de meditación y relajación que te ayuden a lograr un sueño relajado y así tener más energía durante tu vigilia.

¿Es necesario depurar nuestro cuerpo?

Hay personas que van tomando conciencia de su salud integral y han adquiridos conocimiento de la cantidad de tóxicos que ingerimos a diario e incluso que respiramos, que recargan nuestro organismo de sustancias difíciles de depurar y que por su puesto reléntizan las múltiples funciones de nuestro hígado, tanto para el sítema digestivo, como para el endocrino. Podríamos mencionar los metales pesados de los pescados azules (grandes como salmón o atún), los pesticidas de las frutas y verduras, etc.

Y otras me preguntan porqué hacer la depuración si no tenemos síntomas como: colesterol, triglicéridos, hígado graso o malas digestiones. 
Os comento que, aunque no presentemos estos síntomas, hay otros menos evidentes, pero no menos importantes:

Digestiones pesadas

Nudo en el estómago

Cambios de humor irritable: tristeza o melancolía. Ansiedad. Suspiros frecuentes

Dificultad para digerir grasas, nudo en el estómago.

Dolores de cabeza o musculares

Cansancio excesivo y falta de concentración

Sueño intranquilo o insomnio

Solo con dos de ellos, ya valdría la pena pensar en hacer un cariñito a nuestro hígado y si no presentas ningún síntoma y la quieres hacer igual, no lo dudes, los resultados son fantásticos, tanto a nivel físico como a nivel emocional.

En el próximo artículo, dandole la bienvenida a la primavera, te explicaré como hacer una depuración sencilla y efectiva

La menopausia, no quiero engordar

Sabemos que la menopausia es un estado complicado para la mujer, debido a que trae consigo muchos cambios a nivel físico y psíquico.

Los últimos datos nos dicen que entre el 50 y el 75% de las mujeres suelen aumentar de peso, un riego que pueden reducir si realizan una alimentación adecuada y actividad física, antes de empezar este periodo.

Cuando el cuerpo empieza en perimenopausia, o para ser más claros, como decimos en jerga coloquial: “cuando la regla empieza hacer el tonto”, el cuerpo empieza a entrar en declive produciendo menos cantidad de estrógenos y progesterona. Cuando dejamos de producir estrógenos, se incrementa la tendencia a acumular grasa visceral y también a perder grasa muscular, así que el cuerpo cambia su forma, porque la grasa ocupa más y pesa menos, así que si engordamos significa que tendremos mucho más espacio ocupado por la grasa.

Los últimos estudios arrojan que 3 de cada 4 mujeres incrementan su contorno de cintura, o grasa visceral, directamente relacionada con co-morbilidades: hipertensión, diabetes, colesterol y por su puesto riesgo cardiovascular.

Sin duda, no es solo un problema metabólico, que empieza a relentizarse , es decir que la cantidad de energía mínima que necesitamos para subsistir y la eficacia de nuestro cuerpo para utilizar la grasa almacenada como fuente de energía, es menor. Si no que también estos desordenes afectar emocionalmente, bajando la tolerancia a la ansiedad y depresión, que afectan aún más al metabolismo.

Si la mujer, a partir de los 45 años empieza a perder masa muscular, responsable del 70% del gasto calórico diario y en vez de fomentar el ejercicio físico, como simplemente andar cada día, solo tocamos el tema de la alimentación, no hacemos frente al problema, inclusive podemos incrementarlo.

La práctica de ejercicio físico repercute positivamente sobre nuestro estado de ánimo, mejora el funcionamiento mental y propicia tanto el sueño profundo, como la reparación celular.

Recomendaciones dietéticas

Vitaminas: Incrementar el consumo de las siguientes verduras y hortalizas: espinacas, calabaza, berenjenas, ajos, cebollas y crucíferas: coliflor, col y brócol

Omega 9-6-3: Aumentar el consumo de grasas saludables: aceite de oliva, semillas y frutos secos y disminuir el consumo de grasas menos recomendadas: embutidos, bollería o fritos.

Vitamina C: Moderar el consumo de frutas hasta dos piezas al día. La vitamina C de las frutas, como la naranja, el kiwi y las fresas son fuentes de bioflavonoides y ayudan a aliviar los síntomas como los sofocos.

Proteínas, B12 y Omega 3: Tomar 4 raciones a la semana de carnes blancas como: pechuga de pollo y/o pavo, conejo. Tomar más de 3 veces por semana pescado, una de ellas pescado azul: sardinas, boquerones, atún.

Vitaminas del grupo B: Tomar cereales integrales: arroz, quinua, trigo sarraceno, copos de avena o pan de espelta o centeno.

Calcio: Tomar alimentos ricos en calcio, como yogurt y queso (preferiblemente de cabra). Para aquellas personas que no consumen lácteos, una excelente forma de tomar calcio es a través de las semillas de sésamo, tostadas, molidas o en forma de tahín. Una cucharada equivale a 1 vaso de leche. Los frutos secos también contienen calcio, pero suman más calorías. En el tallo de las crucíferas: coliflor, col y brócol, también encontramos cantidad de calcio.

Vitamina D: tomar el sol unos 10 mínutos al día sin protección solar. Tomar huevos un par de veces por semana, con la yema poco hecha. Tomar yogurt o kéfir, mínimo tres veces por semana

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) advierten que hay que tener cuidado con el consumo excesivo de soja, rica en isoflavonas, ya que son precursores de estrógenos  y además esta contraindicada en mujeres con trastornos de la glándula tiroides.

Si te parece interesante este arículo, comaparte!

El azúcar como aditivo ¿o adictivo?

Te voy a contar una historia. Mi hijo cumplió años estos días y le prometimos que el sábado lo celebraríamos. Lo invitamos a comer a su sitio de comida favorita, donde comió hamburguesa, patatas y refresco gigante, además con una aplicación del móvil, obtuvo un código donde por 1 euro, le daban otra hamburguesa. Y cómo no, el respectivo helado con galleta y sirope de chocolate. Al salir de ahí pidió ir al cine, donde compramos palomitas dulces y saladas y una bolsa de chuches. Cuando salimos, sus abuelos le tenían preparada una reunión familiar en casa, pedimos pizza y de postre un gran pastel de chocolate. Llegamos a casa y el niño estaba un poco alterado, pensamos que seguramente era tanta excitación por la celebración de su cumpleaños ¿tú que crees?

Imagínate que, en vez de hacer todo esto, decidimos darle al niño 1g de cocaína.

Seguro que ahora pensarás que me he vuelto loca, ahora no antes ¡claro!. Quiero que sepas que el azúcar es una droga 30 veces más adictiva que la cocaína.

Y la industria lo sabe, así que se ha convertido en el primer condimento utilizado para potenciar el sabor y conservar los alimentos industrializados, que en pocas palabras son todos aquello que están metidos en un recipiente, paquete o bote, como lo quieras llamar.

Ahora bien, el azúcar no solo tiene ese nombre, la industria busca maneras de venderte los productos como sea y si hay una campaña contra el azúcar, busco un sustituto, así pasa que los productos industriales, tipo galletas bio «saludables» en vez de azúcar utilizan sirope de agave o fructosa, por ejemplo.  Y de esa manera te sientes libre de comerlos, menos culpable quiero decir y ellos se sienten felices de cobrarte casi el doble por la misma «bollería» con la etiqueta de saludable.

No todo es malo, recuerda que el conocimiento siempre te da poder, el poder de elegir en libertad, así que eres tú quien elige y siempre puedes hacer las galletas tú  y decidir que tipo de azúcar utilizar y sobre todo cuánta cantidad.

Así que te voy hacer una lista de todos los nombres que puedes encontrar en los ingredientes y que son azúcar, así verás que algunas marcas bio en vez de poner: azúcar, ponen fructosa o azúcar de caña, pero al final no deja de ser azúcar!!!

Cadena corta: mono y disacáridos, todos estos son iguales: azúcar blancofructosa sea sintética o sea la que proviene del zumo de fruta, azúcar morenoazúcar integral de cañaazúcar mascavo o panelaglucosa o dextrosaazúcar invertidomelaza o miel de cañajarabe de maízjarabe o sirope de arcesirope de agavesirope de manzanamelaza de arroz.

Luego está la miel de abeja (elegir siempre no pasteurizada) que contiene fructosa y glucosa. Es más saludable, pero no puede ser consumida por diabéticos y contiene las mismas calorías que el azúcar.

La estevia (no calorías) especial para diabéticos porque no contiene glucosa

Aminoácidos (no calorías) la glicina

Polioles (no calorías) manitol, sorbitol, xilitol, isomaltiol, lactitol, maltitol. En grandes cantidades pueden generar intolerancias.

Edulcorantes (no calorías) Acesulfame K, aspartamo, ciclamato, sacarin.

Si consideras que esta información es útil, comparte…

Gracias

 

Mis 3 trucos para cocinar más saludable

En mis charlas siempre explico lo complicado que es hacer un cambio de hábitos. El primer paso es conseguir tu motivación y para eso tienes que escribir el cambio de hábito que quieres hacer, por ejemplo: «Quiero comer más verdura» y a continuación responde esta pregunta: ¿Para qué quiero comer más verdura? todas esas respuestas serán tú motivación

A continuación te dejaré los tres trucos que uso en mi cocina, para que mis platos sean más sencillos y  la vez, más saludable y con menos calorías, sin dejar de estar deliciosos.

  1. Cocina a la plancha, pero con sabor. En casa solemos utilizar más la plancha eléctrica que otro electrodoméstico, porque nos gusta comer sencillo. Si embargo, a veces te cansas de los sabores convencionales del pescado o el filete o inclusive las verduras a la plancha, así que suelo utilizar condimentos. Adobos indios como el garan masala, cúrcuma, curry o alguna otra especie, inclusive la pimienta roja o verde, pueden hacer que tus alimentos cambien su sabor. Para aderezar las verduras, suelo agregar gomasio (sésamo molido con sal) y vario los aceites, aunque el de oliva virgen es nuestro aceite por excelencia, también añado de sésamo, aguacate o semillas de uva. Es una manera de cambiar el sabor.
  2. Guisado sin freír. Cuando decido hacer algún guisado de verduras con o sin carne, suelo cocinar la cebolla y el ajo a muy baja temperatura, con poco aceite y una pizca de sal y espero con paciencia, que se poche, luego añado más verduras o incluso la carne y hago lo mismo, sin utilizar el sofrito
  3. Caldos y cremas de verduras. Los domingos, a la hora de hacer la comida, suelo hacer un caldo vegetal, muy sencillo con apio, nabo, zanahoria, puerro y algas. Y suelo tenerlo en la nevera para tomar en esta época como hidratante, también lo tomo como primer plato con un poco de miso. Y también suelo hacer una crema de verduras, también para tener para la semana, así, si no tengo tiempo de hacer verduras, puedo utilizar la crema de verduras. Puedes aprovechar ese momento también para hacer algún cereal y dejarlo en la nevera, como quinoa o arroz.

 

 

¿Qué es la alimentación alcalina?

Cuando hablo de alimentación consciente, que es a lo que me dedico, las personas suelen comentarme si trabajo con la dieta alcalina, como si fuera algo especial o extraño. Toda alimentación natural y sana que hagamos de forma consciente es alcalina, porque debe de incluir  verduras en tu dieta, tanto crudas como cocinadas y frutas con moderación. Cocinarlas de forma saludable también ayuda: vapor, horno, plancha e incluso cremas o purés.

Al hilo de esto hay alimentos más alcalinos que otros, os dejo una lista, para que los tengáis en cuenta, pero no olvidéis que el mayor acidificante del medio es la alimentación altamente procesada, alimentos industrializados y el estrés.

Alimentos alcalinos

Brócoli: Tiene un alto contenido de vitamina A, C, B9 (ácido fólico) y K. y en menores cantidades tiene también vitamina B2, B5, B6 y E. También contiene manganeso, potasio, molibdeno, fósforo, magnesio, calcio y selenio. Tiene un considerable contenido fibra.Numerosas investigaciones apoyan sus variados beneficios para la salud: su rol en la prevención del cáncer y las enfermedades cardiovasculares, en favorecer los procesos digestivos, los procesos orgánicos de desintoxicación, el metabolismo, la piel y el sistema inmunológico, además de ser antiinflamatorio y tener altas cantidades de antioxidantes. Por todas estas razones, se recomienda su consumo al menos 4 veces por semana.

Aguacate: ¡meter un aguacate en vuestras vidas! Pese al recelo de algunas personas hacia el aguacate por ser un alimento rico en grasas, su alto contenido de ácido oleico  (Omega 9) hace que – a semejanza del aceite de oliva – sea un inmenso aporte a la salud y al buen estado físico. El ácido oleico aumenta el nivel de colesterol bueno (HDL) y baja el del colesterol malo (LDL), previniendo las enfermedades cardiovasculares. El ácido oleico también estimula la producción de antioxidantes y acelera el metabolismo, ayudando a perder peso.
El aguacate tiene muchos otros nutrientes y componentes beneficiosos: antioxidantes como el alfa y beta caroteno, luteína y selenio.  Sirve como antiinflamatorio,  tiene un efecto preventivo para la enfermedad cardiovascular y el cáncer y ayuda a controlar la diabetes. Tiene alto contenido de vitamina K y ácido fólico, y cantidades importantes de vitamina C, B5 y B6, además de potasio y fibra.

Apio: al igual que el pepino, el apio sirve como base para jugos y sopas por su gran proporción de agua.
Su alto contenido de vitamina C hacer que mejore el sistema inmunológico, disminuya la inflamación (aliviando la artritis, osteoporosis y otros problemas inflamatorios) y nos protege de enfermedades cardiovasculares. La presencia de ftalinas baja los niveles del colesterol dañino y por lo tanto, también ayuda a prevenir los trastornos cardiovasculares. Otros nutrientes son las cumarinas, que también tendrían un efecto protector contra el cáncer. Su alto contenido de sodio y potasio lo convierte en diurético y promueve la pérdida de peso. Tiene también un altísimo contenido de vitamina K, algo de vitamina A y ácido ascórbico, así como molibdeno, manganeso, calcio, magnesio y algunas vitaminas del complejo B.

Espárragos: Ayudan a reducir los niveles de colesterol en la sangre, tiene propiedades antioxidantes, mejoran la circulación sanguínea, disminuyen la presión arterial, tienen propiedades diuréticas y estimulan los movimientos peristálticos (mejoran la digestión).

Espinacas: Es un potente alcalinizante, y tiene un altísimo contenido de vitaminas K y A y manganeso, una buena cantidad de ácido fólico (vitamina B9), vitaminas C, E  y magnesio, hierro, calcio, potasio, clorofila, y fibra.
La investigación científica demuestra que es un antioxidante poderoso, que tiende a reducir el cáncer mamario y de los ovarios, y que revierte el envejecimiento motor y neuronal.

Col: Tiene un alto contenido de vitaminas K y A, mucha clorofila y además entrega manganeso, magnesio, calcio y hierro, fibra, y algo de Omega 3. Sirve para baja los niveles de colesterol (especialmente si se come cocida), protege de las enfermedades cardiovasculares y del cáncer (por su contenido de glucocinates).

Pepino: Es hidratante, ya que contiene un 95% de agua, y por esto mismo sirve como base para todo tipo de jugos y sopas. Tiene un alto contenido de vitaminas C y K, y un contenido algo menor de vitaminas A y B, así como los minerales de calcio, hierro, fósforo, potasio, magnesio, selenio, cobre, manganeso, hierro y zinc. Contienen grandes cantidades de antioxidantes, entre ellos los lignanos, un tipo de polifenoles que se asocia  a la prevención del cáncer y las enfermedades cardiovasculares.

Té verde: Contiene gran cantidad de poni fenoles, siendo el más estudiado el epigalocatequina galato (EGCG). El consumo de té verde se ha asociado a una reducción del desarrollo de algunos tipos de cáncer (próstata y mama) Hay que dejarlo reposar unos 5 minutos. Si quieres utilizarlo para adelgazar, hay estudios que demuestran que infusionado 10  minutos pude reducir la grasa visceral.

La granada: rica en antioxidantes: A, C,D,E,K minerales como: potasio, hierro, zinc, azufre, selenio y calcio  y poni fenoles captadores de radicales libres.

El limón: contiene vitamina C, que es ácido ascórbico, y también contiene bicarbonato de potasio que va a interactuar con el bicarbonato de sodio de nuestro organismo aumentando su nivel. Otro de los compuestos del limón que alcalinizan nuestro cuerpo son los flavonoides. Estos tienen, además, acciones antioxidantes. A su vez, el limón contiene magnesio, que es un mineral alcalinizante.

Otros alimentos que producen un medio alcalino son: el perejil, ajo, remolachas, higos negros, avellanas, castañas, lentejas, cerezas, manzanas, dátiles, papaya y peras, entre otros.

Recuerda que los alimentos que producen un medio alcalino intermedio (entre la alcalinidad y la acidosis) son: los cereales integrales, el pescado, las nueces, los huevos (eco), los plátanos, las ciruelas, el jengibre y los arándanos.

 

Pan de plátano, el mejor pan del mundo

Pan de platano

Hoy te daré la receta del mejor pan del mundo: el pan de plátano,  un pan hecho con un plátano macho verde y un huevo, no puede ser más sencillo y tampoco más saludable. Los últimos estudios que se han hecho hasta ahora de nuestra flora bacteriana o microbiota, señalan a este alimento como un pre biotico, por su alto contenido en almidón resistente, capaz de traspasar los ácidos del estómago y llegar intacto al intestino para poblar nuestro intestino de bacterias de buena calidad, responsables de optimizar nuestro sistema inmune y tonificar el sistema nervioso. Como ves, todos son beneficios, sin contar con que es muy saciante y muy bajo en calorías.

Pan de plátano

Para esta sencilla elaboración solo necesitarás:

1 plátano macho verde
1 huevo
1 pizca de sal

Solo tienes que pelar el plátano, con cuidado de no hacerte daño, ya que te constará quitar la piel, porque esta verde. A continuación córtalo en trozos de 3 centímetros, para que puedas triturarlo bien. Colócalo en el vaso del minipime, añade un huevo y una pizca de sal y tritura.

Ahora colócalo en una bandeja de horno, sobre papel vegetal, expandelo como si fuera un pan de pita.

Coloca en el horno durante 30 minutos a 180º

Yo suelo ponerle unas cuantas semillas por encima, antes de ponerlo al horno.

Si quieres saber un poco más acerca de la importancia de tener una flora bacteriana en buen estado puedes leer también El intestino, nuestro segundo cerebro 

5 alimentos que no deben de faltar en tu cocina

el limón

La pregunta en consulta siempre es la misma: ¿Qué alimentos son buenos y qué alimentos no lo son? y pensarás que con una lista podríamos responder esta pregunta, sin embargo, la respuesta es mucho más complicada. Decir que el azúcar, el alcohol, las grasas trans y los aditivos y potenciadores de sabor, no son alimentos que nos ayuden a conseguir salud. Y, que aquellos alimentos que son naturales, en los que el hombre practicamente no influye, los que nos regala la madre tierra, son los que nos aportan los mejores nutrientes, como: verduras, frutas, frutos secos y semillas. Pero este resumen es sumamente simplificado y nos deja una duda enorme de aquellos alimentos que, depende de su procedencia y de las cantidades que tomamos, pueden ser adecuados o no.

Así que nos concentraremos en hacer una lista de 5 alimentos que no deben de faltar en tu cocina, que pertenecen al primer grupo, por su alto contenido nutricional:

  1. El ajo. El gran antibiótico natural. Estimula la secreción de los jugos gástricos, favorece la salud cardiovascular, disminuye el colesterol, la tensión y sirve para tratar el reuma por su contenido antinflamatorio y antioxidante
  2. El apio. Un potente alcalinizante, diurético y depurativo. ideal para el riñón y en caso de edemas, gota o ácido úrico. Es hipotensor, disminuye el colesterol, ayuda a cualquier trastorno de la piel incluida la psoriasis. Disminuye el azúcar en sangre.
  3. La cebolla. Es perfecta para activar las secreciones de las vías respiratorias, funciona como expectorante, antiséptico, antirreumático. Disminuye la glucosa, el colesterol, el ácido úrico y los triglicéridos. Ayuda a desintoxicar el hígado.
  4. El limón. Esta fruta es el alimento más alcalino que existe, dicen que en su piel están más 100 alcalinizantes, debido a su concentración de sales de bicarbonato de sodio y potasio. Posee altas cantidades de vitamina C. Depurativo, antianémico, antidegenerativo, antiséptico, anticancerígeno, previene edemas, es astringente, diurético y disminuye el ácido úrico.
  5. Los frutos del bosque. Cerezas, frambuesas, arándanos y moras. Su principal aporte es de ácido elágico, una sustancia que inhibe la reproducción de células cancerígenas. Reduce la inflamación y ayuda a eliminar los radicales libres. Ayudan a limpiar el sistema urinario.

Ensalada fresca de quinua

He decidido compartir con vosotros esta deliciosa receta de ensalada fresca de quinua debido a que es un pseudocereal integral, que se ha puesto muy de moda debido a sus características: es sencillo de cocinar y no tiene un sabor determinante, sino que se puede combinar muy bien con lo que le pongas y, además, se puede tomar caliente y en forma de ensalada.
Pero lo más importante de la quinua son sus propiedades: posee todos los aminoácidos esenciales, tiene un alto contenido en vitaminas y minerales: hierro, fósforo, potasio, calcio, zinc y magnesio.
Es perfecta para los diabéticos ya que su almidón es de bajo índice glicémico y aún más baja es la carga glicémica que llega a sangre, ya que al ser integral tiene un alto contenido en fibra.
Es ideal para los celíacos porque sus ácidos grasos no contienen gluten.
Su alto contenido en fibra la hace ideal para eliminar toxinas y residuos del intestino, además que constituye una gran aliada en dietas hipocalóricas, para conseguir perder peso.

Te ofrezco una receta que desde que la hagas el primer día, entrará dentro de tus opciones, por tener las tres “S” Sabrosa, Sencilla y muy Saludable

Ensalada fresca de quinua

Ingredientes:
1 vaso de quínoa
2 vasos de agua
1 manzana
1 aguacate
Maíz y pepino (opcional)
Un poco de perejil

Para el aliño necesitarás:
El zumo de 1 limón
1 cucharadita de mostaza (antigua)
Una pizca de sal y pimienta
Un chorrito de aceite de oliva extra virgen

  1. Cocina la quinua: primero que nada, limpia muy bien la quinua, para ello te recomiendo que la coloques en un bol con agua, la muevas y escurras el agua, así unas 5 veces o hasta que el agua no se ve turbia.
  2. Coloca los dos vasos de agua a hervir y agrega la quinua.
  3. Cocina a fuego medio durante 15 minutos, cuando termine, la tapas unos 10 minutos más y la dejas reposar hasta que enfríe.
  4. Corta todos los ingredientes muy pequeñitos. Luego prepara la salsa mezclando todo minuciosamente.
    Coloca la quínoa y todos los ingredientes en un bol y agrega la salsa mesclando muy bien.
    Mi consejo es que la tomes bien fresquita de la nevera.

Le puedes añadir calabacín, remolacha, frutos secos, semillas, queso fresco de cabra, esta receta es la base lo que le añadas de más o de menos modificará el sabor y lograrás conseguir tu gusto en el plato.

3 Pasos para mejorar tu relación con la comida

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